En el proceso de producción de la cerveza interviene primero la cebada, que es cultivada óptimamente para luego ser cosechada y transformada en malta.
La malta se lleva hacia la fábrica de cerveza, en donde luego de un proceso de clasificación y limpieza es molida. Luego se mezcla con el agua y se la procesa en las pailas de mezcla hasta conseguir la transformación de los almidones en azúcares fermentables.
Dicha mezcla pasa por la cuba de filtración obteniéndose el mosto.
El agua utilizada para la elaboración de nuestra cerveza proviene de unos pozos, que se obtiene desde las napas más profundas de la zona, garantizando su absoluta pureza.
El mosto se hierve y durante el proceso se agrega el lúpulo, materia prima que le da el amargor característico. Después de la cocción, el mosto es enviado a los tanques de sedimentación.
Una vez frío se inyecta la levadura y pasa a la fermentación. Después de 7 días empieza el reposo de la cerveza a temperaturas bajo 0, luego del cual adquiere sus características fundamentales.
Finalmente, la cerveza es filtrada, llega a los tanques de gobierno o producto terminado, quedando lista para ser envasada.
El proceso de envasado comienza por el lavado de botellas, el llenado y tapado de las mismas, pasteurizado, etiquetado y encajonado para ser finalmente transportadas a los almacenes desde donde se procede a su distribución.
Por eso cuando una Pilsen Trujillo llega a su mesa sea donde sea usted se pone de etiqueta.